Por Lucia Fauna l.

Especial para periódico Hoy es Viernes

Atenas Grecia.

Tras Noruega, Irlanda e Irlanda del Norte, Grecia ha sido el cuarto país dentro de esta vuelta al mundo. Mención especial tienen las islas griegas, que no las voy a separar del post pero merecen la atención en una gran parte del mismo.

Lo primero que googleamos al venir a este país fue: qué ver en Grecia, y luego, qué hacer en Grecia, qué comer en Grecia…

Como solo nos contaban cosas que ya sabíamos, comenzamos a buscar sobre qué ver en las islas griegas (y derivados) para ver si por aquí había menos turismo masificado o sitios más recónditos.

Después de hacernos nuestro mapa previo con lo poco que encontramos. No es que no hubiera información, al contrario, pero casi todo era contado de forma impersonal y sin lugares más específicos.

Nos había vuelto a pasar lo que ya sabíamos: por mucho que leas, lo mejor es ir a al lugar y preguntarle a los locales para que te cuenten sus sitios preferidos.

Por esta parte tuvimos mucha suerte. Muchos de los propietarios fueron buenos guías turísticos alternativos y gracias a ellos descubrimos algunos de los lugares que te voy a contar ahora.

El primero, y mejor sin lugar a dudas, son las playas. Después de haber pasado dos semanas sobre la nieve de Noruega y un mes bajo la lluvia de Irlanda, el sol y la playa de Grecia nos han caído como anillo al dedo.

Hemos pasado del blanco nuclear al moreno garrapatero y a las quemaduras.

Y sí, todo lo que dicen sobre las islas griegas, playas griegas, (¿griegas a secas? Esto no tanto, los griegos sí, Cris lo puede corroborar) es verdad. Y multiplicado por mil.

No he visto agua más clara en mi vida (sobre todo el agua de Santorini). Que no digo que no la haya en otra parte, seguro que sí, y mejor, pero esta es especial, te lo aseguro.

Lo peor de todo es que vas a un puerto sucio y asqueroso y el agua sigue estando clara. Yo no me lo explico. Supongo que por esto mismo, las islas griegas tienen una fama brutal.

La comida en Grecia

Este es el segundo motivo. De hecho, al final del post tenemos una mini sección gastronómica con vídeo incluido.

Me fliparon el feta y el yogurt de aquí. Y me han vuelto a volver loco esta segunda vez que he visitado el país heleno. Enganchan, lo prometo.

Además, tienes mandarinas y naranjas por doquier, platos deliciosos como la musaka, los loukoumades o los famosos Souvlaki.

Miles de cosas que hacer en Grecia

Esta es el tercer motivo. Relativamente es un país pequeño, pero da igual si no te gusta la playa, si no te gusta la comida mediterránea, si no te gusta el agobio del turismo, hasta si no te gustan los griegos.

Aquí siempre hay algo que hacer de tu gusto.

Cuando nos cansamos de las playas, nos fuimos a las montañas (preciosas por cierto, ahora te las enseño). Cuando nos cansamos de las grandes ciudades, a un paso tienes una ciudad más pequeña que es una pasada.

Cuando no queríamos saber nada de algo habitado, nos fuimos a hacer camping (legal y a nuestro rollo).

Así sucesivamente. Todo muy diferente y concentrado al mismo tiempo.