En la alocución, Maduro estaba reseñando algunas cifras de contagios en todo el mundo y cuando llegó a Latinoamérica dijo que Brasil ocupaba el puesto 17 de países con mayor número en el mundo.

Recordó que solo este viernes ese país reportó 1.012 casos, con los que llegó a 9.056 y registró 35 muertes para un total de 359.

Calificó al gigante suramericano como su “hermano” y dijo que su “otra hermana, Colombia” llegó a 1.267 contagiados y 25 decesos, como efectivamente lo confirmó este viernes el Ministerio de Salud.

En ese punto pidió un micrófono para levantarse de la mesa y recordar la crisis que tuvo Colombia por la máquina para analizar muestras que se dañó hace unos días.

Sin embargo, aunque ya fue reparada, el dictador señaló que en el país sigue existiendo solo una máquina para dar resultados de las pruebas que se les practican a las personas potencialmente contagiadas, y agregó:

“Yo ofrecí a nombre del pueblo de Venezuela dos máquinas para Colombia y aquí las tengo. Dos máquinas totalmente nuevas, de paquete, para el pueblo de Colombia a pesar de todo lo que hace Iván Duque contra Venezuela. Aquí están, Iván Duque”.

Agregó que su gobierno era solidario y por eso quería enviar los aparatos, que constan de una base y una pantalla, para que en Colombia “más nunca se queden sufriendo por sus pruebas diagnósticas”.

Pero no se detuvo allí, también afirmó que se las entregaría este mismo sábado al Gobierno de Colombia, que tenía todo listo —excepto unos permisos de sobrevuelo—  incluido “el avión presidencial para llevarlas a Bogotá”.