El Senador IVAN MARULANDA, en Sala de Prensa, especial del sábado 31 de octubre, desde su primera frase de entrevista  plasma  la realidad Colombiana,  “Tenemos un estado que se debilito a lo largo de las últimas décadas en manos de gobernantes que orientaron la economía  Colombiana desde una visión de tener un estado pequeño y dejar en la iniciativa privada las dinámicas del desarrollo del paíslamenta como economista profesional  y líder político el camino recorrido por diferentes dirigentes, aludiendo a la gestión de los mismos el penoso decrecimiento del país que hoy tanto daño le hace a toda la población; no solo por la pandemia mundial que a su criterio “tiene arrodillada a toda la humanidad” sino por  “un gobierno actual sin intervención, que se quedó cruzado de manos” donde las instituciones y los objetivos comunes han cambiado su connotación.

Como miembro de la Asamblea Nacional Constituyente en 1991, veló para que los derechos fundamentales, fueran la base real y sólida de un Estado Social de Derecho, “con principios de solidaridad y la responsabilidad de la vida digna” sin embargo todo este vínculo se ha dejado de lado, en el olvido y es así como   la dignidad  siendo un atributo esencial de la condición humana, ha sido el protagonista silencioso de los últimos tiempos, el rescate y la reafirmación del principio de la indivisibilidad de los derechos humanos y de la dignidad de la persona se presentan anulados, prueba de ello las irrisorias ayudas otorgadas en tiempos de Covid 19 a la población más pobre, con un ingreso solidario de $160.000 en el cual la estadística simple arroja $1.600 por persona, con agravante que hoy nueve meses de haber iniciado la pandemia muchos beneficiarios aún tramitan su primer auxilio de manera efectiva.

El argumento empleado al respecto es sencillo. Si el derecho a la vida implica la existencia, entonces ésta se viola no sólo por acciones que impliquen quitar la vida a otra persona; el contenido de este derecho se viola también cuando se omite generar condiciones que posibiliten la existencia digna, por ejemplo, cuando las personas viven en un contexto social y familiar en el que esas condiciones no estén dadas. Así, el Estado no sólo viola el derecho a la vida cuando sus agentes salen a matar niños, jóvenes y adultos que viven en las calles, sino también cuando nada ha realizado (o lo ha hecho en forma insuficiente o inadecuada) para generar las condiciones para que esos niños, jóvenes y adultos puedan vivir y desarrollarse, en su contexto familiar o comunitario, con todos los recursos materiales y simbólicos necesarios. Este desarrollo argumentativo impacta de manera radical ya que estos  derechos, actualmente generan no sólo obligaciones de no intervención, sino también obligaciones de hacer.

No contempló en  anteriores periodos ser candidato presidencial, con una institucionalidad altamente fracturada y teniendo como lema de guía  “Estoy en la vida pública para servir a la gente” subraya que hoy por hoy, tiene la convicción que puede aportar mucho al mejoramiento de este país, teniendo como banderas “ Combatir el hambre a través de ingresos dignos, mejoramiento de la salud y la educación

Y es que en la implementación de muchos mejoramientos poblacionales, se encuentra entre cortinas y matizadas la nefasta   cooperación de congresistas y mandarios, definiéndolos el senador como “ El Congreso y el gobierno son una mesa de negocios” donde claro “se negocia de frente” y es que para nadie es un secreto que los movimientos y conveniencias de cargos y contratas se intercambian por votos,  como los trueques realizados  en siglos anteriores, que actualmente son la realidad de conciencias baldías con terrenos urgidos de proyección y mejora.

Después de episodios de violencias, muertes, recuerda los grandes inicios y proyectos del Nuevo Liberalismo en Colombia, cuando de la mano de Luis Carlos Galán Q.E.P.D., anhelaban con una patria sólida y mejorada, un partido en el que se proyectaban tangibles actos de prosperidad; aseverando que este principio de su recorrido político lo conserva y quiere concientizar a la población por una sana lucha  en un país que merece avanzar y mejorar; subraya “actualmente la mayoría de los políticos están ahí por negocio y por indiferencia, es que no entienden el objetivo de la función pública”, “los funcionarios públicos olvidaron que son empleados del pueblo y pagados por los impuestos que paga el pueblo”

Hoy este análisis dominical de Sala de Prensa, inserta algunas menciones brindadas  en la entrevista el Congresista IVAN MARULANDA, sirviendo estas para comprender las falencias institucionales y gubernamentales por las que atraviesa nuestro país, donde las reformas tributarias solo favorecen a la clase más alta del país, con   beneficios que en el año 2019 alcanzaron hasta el billón de pesos.

Estaremos atentos a lo que avanza tanto en la propuesta presentada por el senador Marulanda con respecto a la nueva reforma tributaria en 2021 en el cual la consigna primaria será el 1% solo para contribuyentes y la lupa estará centrada en la candidatura presidencial que le inspiro realizar en tiempos de pandemia como la mejor reinvención propia por una Colombia grande donde los derechos reconocidos y cumplidos  de los ciudadanos sean el baluarte de reconocimiento gubernamental

Dirección. Oscar Fernando Cortes. Columnista. Lina Margarita Reyes González