En entrevista con el periódico El Tiempo, la alcaldesa Claudia López se refirió al tercer pico de COVID-19 que atraviesa la ciudad y declaró que la administración está preparada para “la peor desgracia”. Pero que, sin embargo, lo esperado es que la ciudadanía trabaje en prevenir la llegada de ese momento.

“Estamos preparados para la peor desgracia, pero la mejor preparación es la prevención a esa desgracia. Por eso quedarnos en casa tres días a la semana, llegar temprano a la casa –máximo hasta las 7 p. m.–, evitar cualquier riesgo de accidente, aglomeraciones, es lo mejor que podemos hacer en estas dos semanas para seguir salvando vidas”, expresó la mandataria.

La mandataria indicó que los bogotanos “están haciendo un esfuerzo grande por acoger las medidas” y hay evidencia, en el monitoreo que hace el Distrito, de que las personas se mueven mucho menos en carro, en viajes peatonales y en el transporte público; TransMilenio presentó una reducción en su demanda en un 45 %.

“Si la gente se estuviera moviendo más para hacer más interacciones, eso lo podríamos ver gracias a las vistas que nos concede Google y Amazon. Pero el resultado es nulo, la gente hace un gran esfuerzo por cumplir las medidas, se está moviendo mucho menos”, afirmó la Alcaldesa en la entrevista.

Claudia López expresó su confianza en que la mayoría de comerciantes y miembros del gremio de restaurantes y gastrobares comprendan las medidas impuestas por el Distrito y reiteró que la inversión que se está haciendo en materia de beneficios como el subsidio a la nómina, es reflejo del gran esfuerzo que hace Bogotá por salvar a sus empresarios y los empleos que generan.

“A todos nos duele cada sacrificio económico como nos duele la vida. Quiero recordar que Bogotá es la única ciudad que les congeló el predial a todos, redujo hasta el 25 por ciento el ICA y que se lo cobra a cero y les permite pagarlo a plazos a los sectores más afectados como los del entretenimiento”, expresó López.

Sobre la decisión de detener temporalmente el retorno progresivo, gradual y seguro, López afirmó que la medida responde a la alta demanda de UCI y que, a pesar de que las condiciones del retorno a clases son seguras, la ciudad está al tope; por lo que cada reducción de contagios, por pequeña que sea, como es el caso del retorno a clases en los colegios, es un aporte importante para no colapsar los hospitales.

“Lo que pasa es que estamos en alerta roja general. Hemos hecho todo para tratar de darles el privilegio a los niños, pero cuando estás al 91 % de ocupación UCI, y nos faltan por lo menos dos semanas para llegar al pico, hay que hacer sacrificios”, declaró la funcionaria.