De las 384 camas UCI en Santander, 14 están ocupadas por pacientes de otros departamentos que han sido remitidos a clínicas y hospitales del departamento y siete por casos positivos para coronavirus.

De acuerdo con el secretario de Salud de Santander, Javier Villamizar, solo hay disponible 126 camas UCI para pacientes con distintas patologías, incluyendo COVID-19.

“Tenemos una preocupación con las UCIS que se requieren en las provincias de Guanentá, Comunera y García Rovira”, explicó Villamizar.

Para mitigar la Alerta Naranja, la Gobernación de Santander tiene en proyecto siete unidades intensivas y ocho intermedias para la provincia de García Rovira y en Barrancabermeja, especialmente en el Hospital Regional Magdalena Medio, nueve intensivas y 11 intermedias.

Además, están en el plan aumentar la capacidad en el Hospital Manuela Beltrán de El Socorro de 23 intensivas y 15 intermedia.

Con la Alerta Naranja se planean restricciones parciales de diferentes sectores y a plantear estrategias para evitar la capacidad total de ocupación de UCI en el departamento.

“La Alerta Roja se podría declarar cuando la capacidad de las UCIS llegue al 75%. En ese momento se pueden tomar medidas más restrictivas”, indicó el gerente departamental de la Estrategia COVID-19, Felipe González.