Igual que todos los Años el municipio de Vélez, se convierte en anfitrión de uno de los festivales de música más importantes en su género, el Festival de la Guabina y el Timple.

Este festival debido a su trayectoria en el folclor nacional, se ha convertido en un instrumento de remembranza y rescate cultural dado que encierra las costumbres propias de los antepasados indígenas transmitidos de generación en generación.

Vélez, provincia ubicada en el departamento de Santander, está asociada cultural y socialmente a la zona andina del país. No obstante, a diferencia de muchas regiones dentro de esta zona, Vélez encierra expresiones culturales propias que le otorgan un papel único en la región.  Por esa razón quienes estudian el folclor andino puede encontrar  expresiones autóctonas en lo literario (coplas), musical (guabina, torbellino y moño), coreográfico (danza de torbellino) y demosófico (gastronomía, técnica del bordado o artesanías), cuyo reconocimiento a escala nacional le ha valido a Vélez, capital de la provincia homónima, el título de “capital folclórica de Colombia”.

 Situada al sur del departamento de Santander, a una distancia de unos 231 km de la capital de Santander, Bucaramanga, y aproximadamente a 200 km de la ciudad de Bogotá.

Vélez es famosa por su iglesia atravesada, y por fabricar bocadillos, elaborados con pulpa de guayaba.

Con una  temperatura media  de unos 19 ºC. Se ubica a unos 2.150 msnm, y cuenta con aproximadamente 20 000 habitantes.

Principales Objetos del Festival

El tiple: Considerado el instrumento nacional de Colombia. Este se utiliza en el acompañamiento de ritmos típicos del interior del país como el bambuco y el pasillo. También se usa como acompañante de la tradicional trova antioqueña. El tiple ha sido reconocido como instrumento musical solista: como melódico (a la manera como se interpreta en el altiplano cundiboyacense y en el departamento de Santander, con plectro o púa, requiriéndose el acompañamiento de otros instrumentos) y como solista autónomo que hace melodía y armonía simultáneamente.

La guabina veleña: Se caracteriza por el canto a cappella a dos voces, alternando con trinares del tiple o requinto y tiene su origen en las tribus indígenas que habitaron la zona, chipataes, cocomés y agataes, que cantaban estribillos acompañados de melodías de flautas de caña de castilla e instrumentos de percusión: zambumbias, carracas de burro, cucharas, chuchos, alfandoques, etc. En la actualidad son populares cerca de 20 estribillos en la provincia, cultivados por familias “Guabineras” que son el soporte de esta tradición desde mucho antes que instituyeran festivales y apoyos departamentales.

El torbellino: Esta danza es un fino coqueteo, que se caracteriza en algunas regiones por la elegancia, los pasos rápidos y cortos y la majestuosidad en los movimientos. Las coreografías más conocidas son: torbellino sencillo, el trés, el cuatro, la copa y el moño. Siendo este último muy popular por la picardía de las coplas, y tiene como característica especial, que es el único mano a mano de coplas a nivel nacional, donde participan un hombre y una mujer.