El gobierno chino ha otorgado aprobación condicional para la comercialización de cuatro vacunas de desarrollo propio contra la neumonía COVID-19, anunció este viernes Wang Zhigang, ministro de Ciencia y Tecnología.

In this photo Dec. 25, 2020 released by Xinhua News Agency, a staff member inspects syringes of COVID-19 inactivated vaccine products at a packaging plant of the Beijing Biological Products Institute Co., Ltd, a unit of state-owned Sinopharm in Beijing. The Chinese drugmaker said Wednesday, Dec. 30, 2020 its coronavirus vaccine was found to be 79.3% effective at preventing infection in preliminary data from the final round of testing, moving Beijing closer to possibly being able to fulfill its pledge to supply other developing countries.(Zhang Yuwei/Xinhua via AP)

El país ha adoptado cinco enfoques tecnológicos para desarrollar vacunas contra la COVID-19. En la actualidad se están llevando a cabo los ensayos clínicos de 17 vacunas de desarrollo propio, y siete de ellas están en la fase 3 de tales ensayos, precisó Wang en una conferencia de prensa celebrada en Beijing.

China también ha incluido 11 medicamentos y métodos de tratamiento en su plan de diagnóstico y tratamiento para la COVID-19, agregó el ministro.

Son tres los principales laboratorios chinos que han desarrollado vacunas contra el covid-19: Sinovac, CanSino y Sinopharm.

El laboratorio Sinovac, empresa privada china, desarrolló una vacuna llamada CoronaVac que al igual que la de Sinopharm está basada en un virus inactivado.

Sus estudios de fase 1-2 se publicaron en The Lancet, en noviembre de 2020, demostrándose en 743 voluntarios que tenía una producción comparativamente de anticuerpos neutralizantes, sin que se presentaran efectos adversos graves.

En un estudio de fase 3 desarrollado en Brasil, la vacuna alcanzó un 50,38% de eficacia promedio, destacándose que pudo prevenir casi el 78% de casos leves

El laboratorio Sinopharm ya tiene dos vacunas, la cuales han sido desarrolladas a partir de un coronavirus obtenido de un paciente en Beijing y otro de un paciente en Wuhan.

Ambos tipos de virus se cultivaron y de ellos se obtuvieron dos vacunas que se desarrollaron siguiendo el tradicional método de inactivarlos con sustancias químicas.

Una vez inactivados, los virus pierden su capacidad de causar infección, pero mantienen su capacidad de despertar la formación de anticuerpos neutralizantes por el sistema de defensa.

Los resultados publicados en The Lancet, en enero del 2021, muestran que la vacuna desarrollada por Sinopharm en Beijing, aprobada en China, es segura y capaz de estimular la producción de anticuerpos neutralizantes.

Con respecto a la eficacia de la vacuna que requiere dos dosis, esta fue estimada en 79,34%, por lo que el 31 de diciembre fue aprobaba para uso de emergencia por la entidad reguladora china.

El laboratorio CanSino, en asociación con el Instituto de Biología de la Academia de Ciencias Médicas Militares de China, ha desarrollado una vacuna de una dosis que se basa en un vector, un virus de resfrío llamado Ad5.

Sus estudios de fase 1 se publicaron, en mayo, en The Lancet y sus estudios de fase 2, publicados en julio, demostraron que la vacuna producía una fuerte respuesta inmunitaria, y en un movimiento sin precedentes. El Ejército chino aprobó su uso en junio por considerarlo un “medicamento especialmente necesario».

CanSino comenzó en agosto sus estudios de fase 3 en varios países, incluidos Pakistán, Rusia, México y Chile. (Información y foto Agencia Xinhua).