Nació en Bogotá hace 22 años pero su tierra es Zipaquirá. Allí se formó como ciclista en una carrera precoz que hoy lo tiene en lo más alto del ciclismo mundial.

Egan Bernal tiene solo 22 años y 174 días. Hace tres años y medio comenzó a montar ciclismo en ruta como única opción, pues antes lo alternaba con el ciclomontañismo. Fue en Zipaquirá donde todo comenzó, allí fue impulsado por Fabio rodríguez, su primer técnico que lo acogió como a un hijo en el club que dirigía.

Aunque más que todo hacía ciclismo de montaña, Rodríguez quería que Egan y los otros niños comenzaran a adaptarse a la ruta para aprender técnica y manejo de la bicicleta. Después de unos años, Bernal pasó a la Fundación Mezuena, presidida por Pablo Mazuera, un amante del ciclismo que puso a su disposición sus recursos para apoyar un grupo de niños entre los que se encontraba Bernal.

Aunque Egan encontró dificultad en sus primeras competencias, su evolución fue rápida. Cuando comenzó a ganar lo hacía con más facilidad sobre sus rivales. Con Mezuena fue campeón mundial y panamericano de ciclo montañismo en 2014 y 2015 respectivamente.

Un año después, decidió seguir su carrera en la ruta y el veterano técnico Gianni Savio le abrió las puertas del Androni Giocatolli, equipo procontinental en donde demostró su potencial tan pronto se vistió con el uniforme rojo y blanco. El italiano lo contrató por cuatro años. En el 2017, con 20, ganó el Tour de l’Avenir con una gran demostración. En la competencia, en la que estaban otros nombres conocidos del pelotón como Kasper Asgreen y Pavel Sivakov, Bernal ganó dos etapas y la general. Fue su primera vez vestido de amarillo.

Allí, el equipo Sky no quiso dejarlo escapar y lo aseguró para comenzar un proceso en el año 2018. En su primer año con el equipo británico ganó el Tour Colombia, el Tour de California y fue 15 en el Tour de Francia haciendo un trabajo magnífico de gregario con Geraint Thomas y Chris Froome.

En el 2019, el reto del Sky, ahora Ineos, con Egan era el Giro de Italia. Pero una fractura de clavícula durante uno de sus entrenamientos en Boyacá le impidió estar en la Corsa Rosa. Esa fractura lo llevó al Tour. El equipo decidió que Froome, Thomas y Bernal serían sus estrellas en la competencia. Pero antes, conquistó la París Niza y la Vuelta a Suiza.

Luego llegó la caída de Froome y Bernal y Thomas se disputaron el liderato durante dos semanas. En la tercera, ya en los Alpes, el colombiano pasó a ser el único jefe de filas hasta ponerse la camiseta amarilla. Una carrera precoz que comienza con la conquista de la carrera más importante del mundo. La era Bernal ha llegado.